Investigadores de la UNSa trabajan en un proyecto de Seguridad en la Gestión del agua y Saneamiento

. Informe

Saneamiento

El trabajo de investigación forma parte de un plan de seguridad destinado a disminuir los riesgos de contaminación del agua subterránea por parte de aguas grises o de desecho.

El agua constituye uno de los recursos básicos para garantizar la salud de las personas y continúa siendo objeto de estudio y de preocupación para los profesionales especializados en esta área que trabajan desde la Universidad Nacional de Salta, a fin de proveer respuestas a la problemática de la gestión y el saneamiento del agua en el área metropolitana del Valle de Lerma.

El Doctor Martín Alejandro Iribarnegaray, Doctor en Ciencias Biológicas, Ingeniero en Recursos Naturales y Medio Ambiente e Investigador Asistente del CONICET, en entrevista para Radio Universidad, explicó este proceso: “Esta es una situación bastante cotidiana para todos, por ejemplo, el caso en zonas donde no tenemos cobertura de cloacas, que es la realidad de muchas zonas de nuestra área metropolitana, todas las casas tienen un sistema de tratamiento específico que puede ser, en general lo más común, la cámara séptica. Luego de la cámara séptica ese líquido pretratado o tratado de una forma primaria, se devuelve al ambiente a través de una deposición en el suelo. Eso se hace también en forma general a través de lo que se llama el pozo absorbente. La problemática se genera cuando enviamos al suelo ese líquido que no está totalmente tratado, porque en las cámaras sépticas de las casas todavía tenemos organismos patógenos y otro tipo de contaminantes como ser Nitrógeno o Fósforo que pueden tener un impacto en los recursos de agua que tenemos bajo tierra. La situación se complica aún más cuando en esa zona tenemos acuíferos, lo que mucha gente llama las napas freáticas, acuíferos explotados por las personas para consumo. Ahí tenemos un ciclo: consumimos el agua, la depositamos en el suelo y se va infiltrando hasta el acuífero, del acuífero otra vez volvemos a tomar agua. Entonces ahí hay toda una cuestión técnica y de riesgo que hay que evaluar para que no se afecte al ambiente mediante la contaminación de ese acuífero y al mismo tiempo que no afecte la salud de las personas, porque una vez que ese acuífero se contamina y es explotado se agrava más la situación con aparición de enfermedades”.

En cuanto a las especificaciones tecnológicas el Dr. Iribarnegaray explicó que el pozo absorbente y la cámara séptica constituyen un tratamiento primario y que podrían llegar a ser una técnica aceptable en función de la densidad de la población, sin embargo en zonas en las que los terrenos son muy pequeños y con alta densidadexiste una contaminación potencial de alto riesgo. No obstante expresó también la existencia de tratamientos secundarios en investigación: “Por razones de estudio de impacto ambiental y de proyecto,en algunas áreas urbanas, como por ejemplo algunas urbanizaciones privadas,les exigen a las casas un tratamiento más efectivo de los afluentes antes de enviarlos al suelo. En ese caso se combina cámara séptica con distintos tipos de filtros, algunos son filtros biológicos que hacen un tratamiento secundario. El tratamiento primario de la cámara séptica es básicamente sedimentación, sedimenta los sólidos. En un sistema secundario una comunidad de bacterias trata el líquido y mejoran la eficiencia del tratamiento, mejorando el afluente final a través de una actividad biológica que disminuye la concentración organismos patógenos potencialmente nocivos para la salud”.

 

              

El Doctor remarcó la necesidad de estudiar las condiciones del lugar donde se va a hacer un espacio para deposición de los líquidos tratados. “En general las dos condiciones más importantes que hay que evaluar para saber si en un lugar se puede hacer una gestión descentralizada son, las características del suelo, es decir, si el suelo es lo suficientemente permeable para recibir este líquido, pero al mismo tiempo que no pierda las condiciones de capacidad de oxidación para que ese suelo termine de descontaminar el líquido antes de que llegue a aguas subterráneas; y por otro lado las profundidades del acuífero, a qué distancia tenemos el agua subterránea desde el suelo, porque esa distancia que no tiene agua nos va a permitir un ámbito de relativa oxigenación para terminar de tratar ese líquido pretratado en cámaras sépticas”.

El proyecto de investigación se desarrolla como resultado de un esfuerzo de trabajo en equipo del que también forman parte los Doctores en Ciencias Ambientales e Investigador Independiente del CONICET, Lucas Seghezzo, la Doctora en Ciencias Biológicas y becaria postdoctoral del CONICET María Soledad Rodríguez Alvarez y la tesista estudiante avanzada de la carrera Ingeniería en Recursos Naturales y Medio Ambiente Aimé Gutiérrez.

Araceli Clavijo, Doctora en Ciencias Agropecuarias y Master en Ingeniería Ambiental de la Universidad de Granada-España, también en entrevista para el programa Enfoque Universitario, manifestó que en el año 2013 se desarrolló un plan de seguridad del agua que constituyó un trabajo pionero en la región y en la Argentina, pero que actualmente se ha decidido trabajar desde la investigación de los sistemas descentralizados con lo que se ha iniciado una nueva fase de análisis de riesgos en el proceso para ampliar los avances: “El agua es el eje transversal de todas las cosas, no sólo para el medio ambiente sino también para el desarrollo socio productivo y del bienestar de las personas. El acceso al agua y el saneamiento es una directriz que nos viene desde órganos superiores de la Organización Mundial de la Salud. Se insta a los países a que se asegure acceso al agua y se asegure que puede haber un saneamiento para este bienestar de las personas”. El monitoreo del agua y el diseño de los sistemas de saneamiento ha iniciado una nueva fase de análisis de riesgos en el proceso para ampliar los avances.

Los Doctores comentaron además que estos sistemas descentralizados en muchas situaciones podrían ser considerados como una solución final para el tratamiento de aguas residuales domésticas a nivel domiciliario pero para ello resulta imprescindible el trabajo en conjunto con las instituciones responsables de las áreas implicadas. Al ser consultados sobre esta situación manifestaron que se observa “un vacío legal y de control respecto a lo que se hace con los afluentes en los lugares donde no hay cloaca. La problemática también es compleja desde el punto de vista institucional. No se sabe bien qué institución es la que debería legislar sobre el sistema de tratamiento en lugares donde no hay cloaca". Resaltaron la necesidad de contar con un sistema que asegure un afluente que esté tratado en gran medida, correctamente instalado y planificado, con un control institucional acorde a fin de que se traduzca en una disminución de riesgos para el ambiente y la salud de las personas.